Comunicación Interventricular (CIV)

¿Qué es la comunicación interventricular?

La comunicación interventricular es una abertura en el tabique ventricular (pared que divide las dos cavidades inferiores del corazón conocidas como ventrículos derecho e izquierdo). La CIV es un defecto cardíaco congénito (presente al nacer). Mientras el feto está creciendo, el desarrollo del corazón se ve afectado por alguna causa durante las primeras 8 semanas de embarazo, resultando en una CIV.

Normalmente, la sangre pobre en oxígeno (azul) fluye desde el cuerpo hacia la aurícula derecha, pasa por el ventrículo derecho y luego es bombeada hacia los pulmones donde recibe oxígeno. La sangre rica en oxígeno (roja) vuelve a la aurícula izquierda desde los pulmones, pasa por el ventrículo izquierdo y luego, a través de la aorta, es bombeada hacia el cuerpo.

Anatomía normal del corazón
Anatomía normal del corazón

La comunicación interventricular permite que la sangre rica en oxígeno pase desde el ventrículo izquierdo, a través de la abertura en el tabique, y se mezcle con la sangre pobre en oxígeno en el ventrículo derecho.

¿Cuáles son los distintos tipos de CIV?

Los dos tipos básicos de CIV son los siguientes:

  • CIV perimembranosa - abertura en la sección superior del tabique ventricular, cerca de las válvulas. Se presenta en el 75 por ciento de todos los casos de CIV.
  • CIV muscular - abertura en la sección inferior del tabique ventricular. Se presenta en hasta el 20 por ciento de todos los casos de CIV.

La comunicación interventricular es el defecto cardíaco congénito más frecuente y se presenta en el 14 al 17 por ciento de los bebés nacidos cada año.

¿Cuáles son las causas de la comunicación interventricular?

Durante las primeras 8 semanas del desarrollo fetal, el corazón se está formando. Al principio, es un tubo hueco. Más tarde, se desarrollarán dentro del tubo los tabiques (o paredes) que separarán el lado derecho del izquierdo en el corazón. La comunicación interventricular ocurre cuando el procedimiento de división no se produce de manera completa, dejando una abertura en el tabique ventricular.

Algunos defectos cardíacos congénitos pueden presentar un vínculo genético, ya sea debido a un defecto en algún gen, una anomalía cromosómica o una exposición al medio ambiente. ésta es la causa de la frecuente aparición de problemas cardíacos en ciertas familias. En la mayoría de los casos, la comunicación interventricular se presenta esporádicamente (al azar), sin razones claras para su desarrollo.

¿Por qué es un problema la comunicación interventricular?

Si no es tratado, este defecto cardíaco puede provocar una enfermedad pulmonar. Cuando la sangre pasa a través de la CIV desde el ventrículo izquierdo hacia el derecho, el lado derecho del corazón debe trabajar con un volumen de sangre mayor que el normal. Entonces, una cantidad excesiva de sangre pasa a través de la arteria pulmonar hacia los pulmones, ocasionando una presión más alta que la normal en los vasos sanguíneos pulmonares.

Una abertura pequeña en el tabique ventricular permite que una cantidad reducida de sangre pase por ella desde el ventrículo izquierdo hacia el derecho. Una abertura grande permite que más sangre pase por ella y se mezcle con el flujo sanguíneo normal en el corazón derecho. Esta cantidad excesiva de sangre aumenta la presión en los vasos sanguíneos de los pulmones. Cuanto mayor es el volumen de sangre que va a los pulmones, más alta es la presión.

Los pulmones pueden soportar este exceso de presión por algún tiempo, dependiendo de cuán alta es esta presión. Sin embargo, después de algún tiempo, el exceso de presión dañará los vasos sanguíneos de los pulmones.

A medida que aumenta la presión en los pulmones, disminuirá el flujo sanguíneo desde el ventrículo izquierdo, a través de la CIV, hacia el ventrículo derecho y los pulmones. Esto ayuda a preservar la función pulmonar, pero sin embargo ocasiona otro problema. El flujo sanguíneo dentro del corazón va desde zonas en donde la presión es alta hacia zonas en donde es baja. Si no se repara la comunicación interventricular y los pulmones comienzan a enfermarse, la presión en el lado derecho del corazón finalmente excederá a la del lado izquierdo. En esta situación, será más fácil que la sangre pobre en oxígeno fluya desde el ventrículo derecho, a través de la CIV, hacia el ventrículo izquierdo y, desde allí, al cuerpo. Cuando esto ocurre, el cuerpo no recibe el oxígeno suficiente en el torrente sanguíneo para satisfacer sus demandas.

Puede producirse eventualmente una lesión en el tejido del ventrículo derecho debido a que el ventrículo izquierdo bombea sangre a alta presión a través de la CIV. Esta lesión puede ser infectada fácilmente por las bacterias en la corriente sanguínea, lo que ocasionaría una enfermedad grave conocida como endocarditis bacteriana.

Algunos tipos de comunicaciones interventriculares se encuentran en combinación con otros defectos cardíacos (como en la transposición de las grandes arterias).

¿Cuáles son los síntomas de la comunicación interventricular?

Los síntomas percibidos, su gravedad y la edad en que empiezan a presentarse dependerán del tamaño de la abertura del tabique ventricular. A través de la CIV, una cantidad excesiva de sangre pasa desde el ventrículo izquierdo al lado derecho del corazón. Como consecuencia, el ventrículo derecho y los pulmones sufren una sobrecarga de trabajo. Cuanto más grande es la abertura, mayor cantidad de sangre pasará por ella y sobrecargará al ventrículo derecho y a los pulmones.

Los síntomas se presentan frecuentemente durante la infancia. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la CIV. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Fatiga.
  • Sudor.
  • Respiración rápida.
  • Respiración dificultosa.
  • Congestión respiratoria.
  • Desinterés en la alimentación o cansancio al alimentarse.
  • Insuficiente aumento de peso.

Los síntomas de la CIV pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas cardíacos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la comunicación interventricular?

El médico de su hijo puede haber detectado un soplo cardíaco durante el examen físico y le aconsejará que visite un cardiólogo pediátrico para realizar un diagnóstico. El soplo cardíaco es sencillamente un ruido provocado por la turbulencia de la sangre que pasa, a través de la abertura, desde el lado izquierdo del corazón al derecho.

El cardiólogo pediátrico se especializa en el diagnóstico y tratamiento médico de defectos cardíacos congénitos y de problemas cardíacos que puedan desarrollarse durante la infancia. El cardiólogo llevará a cabo un examen físico, escuchando el corazón y los pulmones, y hará otras observaciones que contribuyan a elaborar un diagnóstico. El lugar del pecho en donde mejor se escuche el soplo así como también el volumen y la calidad del mismo (áspero, similar a un soplido, etc.) darán al cardiólogo una idea inicial acerca del problema cardíaco que pueda estar afectando a su hijo. Sin embargo, para establecer el diagnóstico, es necesario realizar otros exámenes entre los que se incluyen:

  • Radiografía de tórax - examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para obtener imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa. Con una CIV, el corazón puede estar dilatado debido a que el ventrículo derecho trabaja con una cantidad de sangre mayor a la normal. En la placa radiográfica se verán también los cambios que pueden haber sufrido los pulmones debido al exceso de flujo sanguíneo.
  • Electrocardiograma (ECG o EKG) - examen que registra la actividad eléctrica del corazón, muestra los ritmos anormales (arritmias o disritmias) y detecta el estrés del músculo cardiaco.
  • Ecocardiograma (eco) - procedimiento que evalúa la estructura y la función del corazón utilizando ondas sonoras que se registran en un sensor electrónico que produce una imagen en movimiento del corazón y las válvulas del corazón. Una eco puede mostrar el patrón del flujo sanguíneo que pasa por la abertura del tabique y determinar el tamaño de la abertura y la cantidad de sangre que está pasando a través de ella.
  • Cateterismo cardíaco - procedimiento invasor que ofrece información detallada acerca de las estructuras cardíacas internas. Bajo los efectos de un sedante, se inserta un tubo flexible, delgado y pequeño (catéter) en un vaso sanguíneo de la ingle y se lo hace llegar hasta el interior del corazón. Se toma la presión sanguínea y se realizan mediciones de oxígeno en las cuatro cavidades del corazón, la arteria pulmonar y la aorta. También se inyecta un colorante de contraste para visualizar más claramente las estructuras cardíacas internas.

Tratamiento de la comunicación interventricular:

El tratamiento específico de la CIV será determinado por el médico del niño basándose en lo siguiente:

  • La edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

Si la comunicación interventricular es pequeña, puede cerrarse espontáneamente a medida que su hijo crece. Las CIV más grandes generalmente deben ser reparadas quirúrgicamente. Cualquiera sea el tipo de comunicación interventricular que se haya diagnosticado, el cardiólogo controlará a su hijo periódicamente para ver si la abertura se está cerrando sola. Si no se ha cerrado sola, la CIV será reparada para prevenir problemas pulmonares que se desarrollarán como consecuencia de la exposición prolongada a un flujo excesivo de sangre. El tratamiento puede incluir:

  • Control médico
    Algunos niños no presentan síntomas y no necesitan medicamentos. Sin embargo, la mayoría de los niños necesita tomar medicamentos para que el corazón funcione mejor, ya que el lado derecho debe trabajar más debido al exceso de sangre que pasa a través de la CIV. Los medicamentos que pueden recetarse incluyen los siguientes:
    • Digoxina - medicamento que ayuda a fortalecer el músculo cardíaco, permitiéndole bombear más eficazmente.
    • Diuréticos - el balance de agua del cuerpo puede verse afectado cuando el corazón no está funcionando normalmente. Estos medicamentos ayudarán a que los riñones liberen el exceso de líquido del cuerpo.
  • Nutrición adecuada
    Es factible que los niños con una CIV más grande se cansen al comer y, por lo tanto, no ingieran las calorías necesarias para aumentar de peso. Entre las opciones que pueden ser útiles para asegurarse de que su hijo tenga una nutrición adecuada se incluyen:
    • Fórmulas con alto contenido calórico o leche materna
      Pueden añadirse suplementos nutricionales especiales a la fórmula o a la leche extraída del pecho con una bomba. Estos suplementos aumentan el número de calorías por cada onza, de manera que su hijo beberá menos pero consumirá las calorías necesarias para crecer.
    • Alimentación suplementaria por sonda
      Alimentación suministrada a través de un tubo flexible y pequeño que pasa por la nariz y baja por el esófago hacia el estómago. Dicha alimentación puede complementar u ocupar el lugar de la alimentación con biberón. A los niños que beben parte del biberón, pero no todo, se les puede suministrar el resto de la alimentación a través de la sonda. Los niños que están demasiado cansados para alimentarse con biberón pueden recibir la fórmula o leche materna simplemente a través de la sonda.
  • Control de infecciones
    Los niños con ciertos defectos cardíacos corren el riesgo de desarrollar una infección en las superficies internas del corazón conocida como endocarditis. Un procedimiento común que pone a su hijo en riesgo de contraer esta infección es la revisión dental de rutina y la limpieza de los dientes. Otros procedimientos también pueden aumentar el riesgo de contraer una infección cardíaca. Sin embargo, se puede ayudar a prevenir una endocarditis bacteriana administrándole al niño con defecto cardíaco un antibiótico por vía oral antes de realizar estos procedimientos. Es importante que usted informe a todo el personal médico que su hijo sufre de una CIV, de manera que sea posible determinar si es necesaria la administración de antibióticos antes de un procedimiento.
  • Reparación quirúrgica
    El objetivo es reparar la abertura interventricular antes de que los pulmones se enfermen debido al exceso de flujo sanguíneo y a la presión demasiado alta. Se indicará una reparación de los defectos que estén ocasionando síntomas, como por ejemplo un aumento insuficiente de peso y una respiración rápida. El cardiólogo de su hijo recomendará cuándo es el momento adecuado para la reparación, basándose en los resultados del ecocardiograma y el cateterismo cardiaco.

    La operación se realiza con anestesia general. Según el tamaño del defecto cardiaco y las recomendaciones de su médico, la comunicación interventricular se cerrará con puntos o con un parche especial. Consulte al cardiólogo de su hijo para obtener más información.
  • Cateterismo cardiaco intervencionista
    La CIV de su hijo puede repararse mediante un procedimiento de cateterismo cardiaco. Actualmente se utiliza un método para cerrar algunos tipos de CIV musculares pequeñas que consiste en la aplicación de un dispositivo denominado oclusor de tabique. En este procedimiento se le inserta al niño, bajo los efectos de un sedante, un tubo flexible, delgado y pequeño en un vaso sanguíneo de la ingle y se lo hace llegar hasta el interior del corazón. Una vez que el catéter está en el corazón, el cardiólogo pasará el oclusor de tabique por la CIV. El oclusor cerrará la comunicación interventricular, sellándola permanentemente.

Cuidado postoperatorio de su hijo:

En la mayoría de los casos, los niños que han sido sometidos a una reparación de CIV estarán un tiempo en la unidad de cuidado intensivo (UCI). Durante las primeras horas posteriores a la cirugía, es muy probable que su hijo esté soñoliento debido a la anestesia utilizada en la operación y los medicamentos que se le han administrado para tranquilizarlo y aliviar el dolor. A medida que pase el tiempo, su hijo estará más alerta.

Mientras su hijo permanece en la unidad de cuidado intensivo (UCI), se utilizarán equipos especiales para su recuperación, entre los que se incluyen:

  • Respirador artificial - máquina que ayuda a su hijo a respirar mientras se encuentra bajo anestesia durante la operación. Se pasa un tubo de plástico pequeño por la tráquea y se lo conecta al respirador, que respirará por su hijo mientras se encuentre demasiado dormido para poder hacerlo por sí mismo de manera eficaz. A muchos niños se les quitará el respirador artificial inmediatamente después de la cirugía, pero otros niños se beneficiarán teniéndolo durante algunas horas después ya que les posibilitará descansar.
  • Catéteres endovenosos (IV) - tubos de plástico pequeños insertados a través de la piel en los vasos sanguíneos con el fin de suministrar fluidos endovenosos y medicamentos importantes para que su hijo se recupere de la operación.
  • Línea arterial - vía endovenosa especializada que se coloca en la muñeca o en cualquier otra zona del cuerpo donde se pueda tomar el pulso y que mide constantemente la presión sanguínea durante la cirugía y mientras su hijo se encuentra en la unidad de cuidado intensivo (UCI).
  • Sonda nasogástrica (NG) - sonda flexible y pequeña que drena las burbujas de gas y de ácido que pueden formarse en el estómago durante la cirugía.
  • Catéter urinario - tubo flexible y pequeño que permite drenar orina de la vejiga y que mide con exactitud cuánta orina produce el cuerpo, lo que ayuda a determinar cómo está funcionando el corazón. Después de la cirugía, el corazón estará algo más débil que antes. Por lo tanto, es posible que el cuerpo empiece a retener líquido, originando hinchazones. Pueden suministrase diuréticos para hacer que los riñones liberen el exceso de líquido en el cuerpo.
  • Tubo torácico - tubo de drenaje introducido para liberar al tórax de la sangre que, de lo contrario, se acumularía después de cerrada la incisión. Puede producirse una hemorragia durante varias horas o, inclusive, días después de la operación.
  • Monitor cardíaco - equipo que exhibe de manera continua una imagen del ritmo cardíaco de su hijo y que controla la frecuencia cardíaca, la presión arterial y otros valores.

Mientras su hijo permanece en la unidad de cuidado intensivo o cuando salga de ella, puede ser necesaria la utilización de algún otro equipo aquí no mencionado. El personal del hospital le detallará cuál es el equipo necesario.

Su hijo se sentirá mejor con la administración de diferentes medicamentos; algunos aliviarán el dolor y otros reducirán la ansiedad. El personal también necesitará su colaboración para poder tranquilizar y calmar a su hijo de la mejor manera posible.

Después de haber sido dado de alta de la unidad de cuidado intensivo, su hijo se recuperará en otra unidad del hospital durante algunos días antes de volver al hogar. Antes de que su hijo sea dado de alta, usted aprenderá cómo atenderlo en el hogar. Se le explicará acerca de los medicamentos que su hijo necesite tomar durante algún tiempo. Antes de que su hijo sea dado de alta, a usted se le darán instrucciones por escrito acerca de los medicamentos, las restricciones de las actividades y las citas de seguimiento.

El cuidado de su hijo en el hogar después de una reparación de CIV:

La mayoría de los bebés y niños se sienten bastante más cómodos cuando regresan a su hogar. Para que su hijo se sienta mejor, pueden recomendarse medicamentos para el dolor, tales como Acetaminofeno o Ibuprofeno. Antes de que su hijo sea dado de alta, discuta con el médico las opciones para el control del dolor.

Frecuentemente, los niños que no se alimentaban bien antes de la cirugía recobran más fuerzas después del período de recuperación y comienzan a comer mejor y a aumentar de peso más rápidamente.

Después de la cirugía, los niños de más edad tienen generalmente una tolerancia bastante buena a las actividades. Su hijo puede cansarse más rápidamente que antes de la cirugía pero, en general, se le permitirá jugar bajo supervisión y evitando recibir golpes en el pecho que podrían lesionar la incisión o el esternón. Al cabo de algunas semanas, su hijo estará completamente recuperado y podrá realizar sus actividades normales.

Usted puede recibir instrucciones adicionales de parte del médico de su hijo y del personal del hospital.

Perspectiva a largo plazo luego de una reparación de CIV:

La mayoría de los niños que han sido sometidos a una reparación de la comunicación interventricular tendrán una vida saludable. Los niveles de actividad, el apetito y el crecimiento de la mayoría de los niños volverán a ser los normales. Después que su hijo haya sido dado de alta del hospital, el cardiólogo recomendara la administración de antibióticos durante un tiempo determinado para prevenir una endocarditis bacteriana.

Los resultados también dependen del tipo de CIV, del momento en que se realiza el diagnóstico y la reparación o no de la comunicación interventricular. Cuando se realiza un diagnóstico temprano y una reparación de la CIV, el resultado por lo general es excelente y se requiere un seguimiento mínimo. Cuando una CIV se diagnostica en una etapa posterior, si ocurren complicaciones después del cierre quirúrgico o si la CIV no se repara, las perspectivas por lo general son malas. Existe un riesgo de desarrollar hipertensión pulmonar (presión sanguínea alta en los vasos sanguíneos de los pulmones) o síndrome de Eisenmenger. Estas personas deben recibir cuidados de seguimiento en un centro que se especialice en enfermedades cardiacas congénitas.

Consulte al médico para obtener más información acerca de la perspectiva específica para su hijo.

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