Meningitis

¿Qué es la meningitis?

Ilustración de las meninges

La meningitis es una inflamación de las meninges, las membranas que rodean el encéfalo. Existen tres meninges:

  • Duramadre - la membrana externa que está pegada al interior del cráneo.
  • Aracnoides - la membrana intermedia.
  • Piamadre - la membrana más interna, que está pegada al encéfalo.

¿Cuáles son las causas de la meningitis?

Existen dos tipos distintos de meningitis, cada uno con diferentes causas:

Vírica - causada por un virus
  • La meningitis vírica es más frecuente que la bacteriana, aunque pocas veces pone en peligro la vida. La meningitis vírica puede ser causada por distintos virus y se disemina entre las personas al toser o estornudar o por culpa de una higiene deficiente. Otros gérmenes pueden encontrarse en las aguas residuales contaminadas.
  • Los antibióticos no sirven de nada en caso de meningitis vírica. Por lo general, el paciente se recupera por completo, aunque pueden persistir los dolores de cabeza, la fatiga y la depresión.
Bacteriana - causada por una bacteria
  • La meningitis bacteriana, aunque es muy poco frecuente, puede ser mortal.
  • Las bacterias pueden diseminarse a través de las secreciones de la garganta y respiratorias, como por ejemplo al toser o besarse, pero no pueden sobrevivir fuera del cuerpo durante mucho tiempo. No se contagian a través del agua, ni en piscinas, edificios, etc.
  • Muchas especies de la bacteria pueden causar meningitis, pero cuatro tipos abarcan la mayoría de los casos:
    • Neisseria meningitidis (meningococo)
      El meningococo se encuentra en la nasofaringe de aproximadamente el 10 por ciento de la población y se disemina mediante partículas respiratorias y el contacto cercano. Por motivos que se desconocen, sólo una pequeña parte de los portadores desarrollan meningitis. La meningitis meningocócica aparece más a menudo durante el primer año de vida, pero también puede presentarse en poblaciones cerradas, como las escuelas.
    • Streptococcus pneumoniae (neumococo)
      El neumococo es la causa más frecuente de meningitis en los adultos. Entre los que tienen mayor riesgo se pueden incluir las personas que sufren infecciones crónicas del oído, infecciones sinusales, lesión cerrada en la cabeza, meningitis recurrentes y neumonía meningocócica. Los adultos mayores tienen mayor predisposición a la meningitis estreptocócica que los adultos jóvene.
    • Estreptococos grupo B
      El estreptococos grupo B es la causa cada vez más frecuente de meningitis en las personas mayores de 50 años, en especial cuando existen otros trastornos o enfermedades subyacentes. Además, es responsable de la meningitis en neonatos.
    • Listeria monocytogenes
      La listeria monocytogenes se ha convertido en una causa más frecuente de la meningitis en los neonatos, las mujeres embarazadas, las personas mayores de 60 años y las personas de cualquier edad con inmunodepresión.

¿Cómo llega la infección al encéfalo?

La infección puede llegar al encéfalo por varias rutas, incluyendo las siguientes:

  • A través de la corriente sanguínea desde otra parte infectada del cuerpo.
  • A través de los huesos del cráneo desde los senos paranasales o el oído interno infectado.
  • Por una lesión en la cabeza, como una fractura de cráneo o una herida penetrante.

Particularmente, esto ocurre cuando la resistencia del cuerpo está comprometida bajo ciertos factores, incluyendo los siguientes:

  • Después de una operación quirúrgica o una hospitalización prolongada.
  • Un sistema inmunológico debilitado.
  • Como resultado de una insuficiencia crónica de los riñones.

¿Cuáles son los síntomas de la meningitis?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la meningitis. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.
  • Rigidez en el cuello.
  • Fotofobia (poca tolerancia a la luz brillante).
  • Confusión.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Somnolencia.
  • Convulsiones.

Los síntomas en los niños pueden incluir también:

  • Fiebre.
  • Llanto fuerte.
  • Piel pálida y con manchas.
  • Falta de apetito.
  • Vómitos.
  • Inquietud y nerviosismo.
  • Espalda arqueada.
  • Dificultad para despertarse.

Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden no producirse todos a la vez y que no todas las personas que contraen meningitis los padecen. Los síntomas de la meningitis pueden parecerse a los otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la meningitis?

Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de una meningitis pueden incluir los siguientes:

  • Punción raquídea (punción lumbar) - se coloca una aguja especial en la parte baja de la espalda, en el interior del conducto raquídeo, que es la zona que rodea la médula espinal. Entonces se puede medir la presión que existe en la médula espinal y en el encéfalo. Se puede extraer una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (su sigla en inglés es CSF) y enviarla al laboratorio para comprobar si existe una infección o algún otro tipo de problema. El líquido cefalorraquídeo es el líquido que baña el encéfalo y la médula espinal.
  • Exámenes de sangre.
  • Tomografía computarizada(También llamada escáner CT or CAT.) - procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.

Tratamiento de la meningitis:

El tratamiento específico de la meningitis será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

  • Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la enfermedad.
  • El microorganismo causante de la infección.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
  • Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento puede incluir:

  • Meningitis bacteriana
    Para el tratamiento de la meningitis bacteriana generalmente es necesario administrar antibióticos por vía intravenosa (su sigla en inglés es IV). Cuanto antes se inicie el tratamiento, mejores serán los resultados.

    En un estudio de 2002, los investigadores descubrieron que la administración de un esteroide combinado con un antibiótico reduce el riesgo de muerte hasta en un 50 por ciento de los casos donde la causa de la meningitis era la bacteria del pneumococo, responsable de entre el 30 y el 40 por ciento de los casos de meningitis bacteriana. Además, si recibían tratamiento con antibióticos y esteroide la cantidad de pacientes con complicaciones graves era menor. En los niños, al administrar el esteroide llamado dexametasona conjuntamente con antibióticos, también se reduce la pérdida de la audición asociada con la infección. La combinación esteroides-antibióticos también parece ser eficaz para el tratamiento de la meningitis bacteriana causada por la bacteria del meningococo, pero los resultados no son definitivos.
  • Meningitis vírica
    El tratamiento de la meningitis vírica generalmente es de mantenimiento (destinado a aliviar los síntomas). Con la excepción del virus del herpes simplex, no existen medicamentos específicos para combatir a los microorganismos que causan la meningitis vírica.
  • Meningitis fúngica
    Se puede administrar un antifúngico intravenoso para tratar la meningitis causada por hongos.
  • Meningitis tuberculosa (su sigla en inglés es TB)
    En las personas que desarrollan meningitis tuberculosa se recomienda un tratamiento a largo plazo, generalmente durante un año. La terapia suele consistir en varios medicamentos distintos durante los primeros meses, seguidos de otros medicamentos.

¿Qué es la terapia de mantenimiento de la meningitis?

Mientras un paciente se está restableciendo de meningitis se pueden iniciar otros tratamientos para aliviar los síntomas y las molestias y favorecer la curación. Dichos tratamientos pueden incluir:

  • Reposo en cama.
  • Medicamentos (para bajar la fiebre y aliviar el dolor de cabeza).

Además, si el paciente está grave y tiene dificultades para respirar puede necesitar oxígeno suplementario o ventilación mecánica (respirador).

Prevención de la meningitis:

En la actualidad existen varias vacunas para evitar que algunas de las bacterias causen la meningitis.

Bajo ciertas circunstancias, su médico puede recomendarle alguna de las vacunas contra la meningitis. Estas circunstancias pueden incluir, pero no se limitan a, las siguientes:

  • enfermedades pulmonares crónicas como enfisema o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • cardiopatía
  • diabetes
  • insuficiencia renal (de los riñones) crónica
  • viajar a países la meningitis es dominante
  • depresión del estado inmunológico
  • ciertos trastornos de la sangre

Si tiene alguna pregunta acerca de la prevención, consulte a su médico.

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