Breve Descripción del Tratamiento de la Obesidad

Objetivos del tratamiento:

Independientemente del tipo o la combinación de tratamientos, establecer objetivos resulta importante en cualquier plan de tratamiento de esta patología. Si bien una persona quizás desee bajar una gran cantidad de peso debido a razones sociales o de moda, es importante darse cuenta que establecer y alcanzar un objetivo de reducción de peso entre un 5 y un 10 por ciento del peso corporal producirá resultados beneficios importantes y positivos en la salud.

Los objetivos del tratamiento resultan más eficaces si se tratan por separado. Por ejemplo, es seguro bajar de medio kilo a un kilo (de una a dos libras) por semana, pero una persona quizás se sienta más cómoda bajando un promedio de un cuarto de kilo (media libra) semanal. En un año, logrará una reducción de 12 kilos (24 libras) y, si mantiene ese promedio durante tres años, habrá logrado una reducción de 36 kilos (78 libras). Independientemente del tratamiento que siga una persona, bajar lentamente de peso será más eficaz y saludable a largo plazo, ya que una reducción rápida de peso a menudo estimula la recuperación del mismo.

Tratamiento de la obesidad:

Su médico determinará el tratamiento específico a seguir basándose en lo siguiente:

  • su edad, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • grado del exceso de peso o la obesidad
  • su tolerancia de determinados medicamentos, procedimientos o terapias
  • sus expectativas con respecto a la evolución de la enfermedad
  • su opinión o preferencias

Además, el tratamiento de la obesidad puede incluir una combinación de varios tipos de tratamiento. Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.

La obesidad se puede tratar mediante métodos diversos. Incorporar varios métodos, tales como realizar cambios en la dieta y aumentar el ejercicio, puede ser beneficioso. Entre estos métodos se pueden incluir:

  • dieta
    Si bien las dietas ricas en proteínas y grasas y bajas en hidratos de carbono son muy populares, algunas de ellas provocan serios riesgos de salud a largo plazo debido al énfasis en las grasas saturadas. La pérdida exitosa de peso sostenida durante un largo período de tiempo depende más de limitar la energía consumida (calorías) y aumentar el uso de energía (ejercicio y actividad diaria) que de la composición de la dieta.

    El ayuno puede provocar la rápida reducción de peso, pero, junto con la grasa, se pierde masa muscular. Las dietas líquidas deben realizarse con supervisión médica y durante un corto período de tiempo en personas obesas, pero no son una solución a largo plazo para la reducción de peso.

    Las modas, el ayuno y las dietas populares que no han sido sometidas a ensayos clínicos rigurosos no suelen representar una opción saludable para la reducción de peso. Sin embargo, hay ciertas recomendaciones alimentarias que, si se respetan, contribuirán a la reducción de peso:
    • Para perder peso y no recuperarlo más, comience a pensar en un plan de comidas personal en vez de en una “dieta”. Con un plan adaptado a sus gustos tendrá más posibilidades de perder peso con resultados duraderos. Una dieta equilibrada limitada en calorías –entre 1.200 y 1.400 calorías para las mujeres y 1.500 y 1.800 calorías para los hombres– suele ser eficaz. Un dietista certificado puede elaborar un plan alimentario individual en función de su situación específica.
    • Incluya tipos diferentes de alimentos en su dieta.
    • No todas las grasas son malas. En la actualidad se sabe que las grasas poliinsaturadas y monosaturadas son beneficiosas para la salud y ayudan a mantener sano el corazón. Esto implica que las nueces, las semillas y ciertos tipos de aceites, tales como el de oliva, cártamo y canola deben ocupar un lugar en un plan alimentario saludable.
    • Escoja granos enteros como el arroz y pan integral en vez de pan y arroz blancos. Los alimentos con granos enteros son ricos en nutrientes en comparación con productos más elaborados. Son más ricos en fibra y, por lo tanto, el organismo los absorbe más lentamente, y no provocan una subida rápida en los niveles de insulina, lo que puede causar hambre y antojos.
    • Elija al menos cinco porciones diarias de frutas y vegetales. Asegúrese de escoger varias frutas y vegetales, ya que diferentes variedades tienen distintas cantidades y tipos de nutrientes.
    • Cuando coma fuera de su casa o compre alimentos preparados, pida una caja para llevar las sobras a su hogar y evite las raciones grandes. Las raciones de los restaurantes a menudo son demasiado grandes para una persona. Considere compartir el plato principal o pedir un aperitivo en vez de un plato principal.
    • Lea con cuidado las etiquetas de los alimentos, prestando especial atención al número y tamaño de las porciones del producto. Si la etiqueta dice que una porción tiene 150 calorías pero el paquete trae tres porciones y se consumen todas, las calorías se triplican, es decir son 450 calorías.
  • ejercicio
    El ejercicio beneficia a las personas obesas ayudándolas a mantener y aumentar su tejido muscular, mientras se reduce la grasa. Asimismo, contribuye a aumentar la velocidad con la adelgaza una persona si ésta ingiere alimentos saludables de acuerdo con un plan alimentario porque el tejido muscular tiene un metabolismo más alto, en consecuencia quema calorías con más rapidez.

    Caminar es un ejercicio excelente para las personas obesas. Un programa de estos debería comenzar poco a poco, caminando 30 minutos al día varios días por semana y gradualmente alcanzar el objetivo de caminar durante períodos más prolongados la mayoría de los días de la semana.

    El ejercicio disminuye la presión arterial y puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2.

    El ejercicio también contribuye a mejorar el bienestar emocional, a reducir el apetito, a mejorar la capacidad para dormir, a aumentar la flexibilidad y a disminuir el colesterol LDL.

    Consulte a su médico antes de empezar cualquier programa de ejercicios.
  • factores ambientales
    Un día típico para la mayoría de los adultos estadounidenses fomenta el estilo de vida sedentario y adquirir un estilo más activo requiere cierto esfuerzo. Los automóviles y el hecho de trabajar en un escritorio disminuyen la actividad. Mirar la televisión es una actividad sedentaria que puede contribuir a un estilo de vida sedentario.

    Se pueden seguir pasos simples para aumentar la actividad diaria:
    • suba por las escaleras en vez de usar el ascensor o las escaleras mecánicas
    • estacione su automóvil en la zona más alejada del estacionamiento y camine hasta el comercio o la oficina
    • baje del autobús una parada antes de la suya si se encuentra en una zona segura
    • apague la televisión o el juego de video y salga al jardín, recoja las hojas, lave el auto o camine
    • busque actividades con las que disfrute toda la familia, tales como el tenis, el patinaje o el excursionismo
    Al observar la rutina diaria de una persona, puede resultar más sencillo encontrar maneras de incluir más actividad de lo que se había pensado inicialmente.

    Es posible que el entorno de trabajo de una persona no contribuya a la pérdida de peso. Sin embargo, existen algunas estrategias que pueden ayudarle a cumplir con un plan de adelgazamiento en el trabajo. Lleve bocadillos saludables, tales como fruta y vegetales en trozos, para tenerlos a mano cuando pasen el carrito con dulces. Evite ir a las reuniones de la oficina con hambre –planee con anticipación para evitar la tentación de bocadillos con alto contenido de azúcar y grasas.
  • grupos de apoyo
    Pase a formar parte de un grupo de apoyo para que lo aliente y estimule sus esfuerzos a la hora de lograr cambios exitosos en su estilo de vida. Algunos grupos se reúnen una vez por semana y están dirigidos por voluntarios. Además, hay grupos en línea que le pueden brindar el apoyo y la información necesarios para fortalecer su esfuerzo por adelgazar y realizar cambios en su estilo de vida. Los amigos y la familia también pueden brindar un apoyo considerable cuando realice cambios en su estilo de vida. Aunque los programas comerciales de reducción de peso pueden ser caros, muchos de ellos tienen la ventaja de ofrecer comidas preparadas. Algunos de estos programas además ofrecen consultas para ayudar a las personas con planes individuales para adelgazar.
  • tratamiento médico
    El tratamiento médico puede ser necesario cuando los esfuerzos de adelgazar de una persona han fracasado o cuando existen cuadros médicos concurrentes que requieren que una persona pierda peso. Es posible que sea necesario administrar medicamentos a quienes tienen problemas de salud relacionados con la obesidad, mientras que ciertas medidas de comportamiento pueden desempeñar un papel importante en cualquier régimen de adelgazamiento. Se pueden utilizar estrategias de conducta para cambiar los hábitos alimentarios y a aumentar los niveles de actividad. Los trastornos relacionados con la alimentación requieren tratamiento con un terapeuta, y es posible que también requieran medicamentos.
  • tratamiento quirúrgico
    La cirugía para adelgazar (cirugía bariátrica) es la única opción que actualmente trata con eficacia la obesidad excesiva en las personas en las que han fracasado medidas más conservadoras como la dieta, el ejercicio y los medicamentos. Los posibles candidatos incluyen:
    • las personas con un índice de Masa Corporal (Body Mass Index, BMI) superior a 40
    • los hombres que pesan 45 kilos (100 libras) más que su peso ideal o las mujeres que pesan 36 kilos (80 libras) más que su peso ideal
    • las personas con un BMI entre 35 y 40 que sufren de otra enfermedad relacionada con la obesidad como la diabetes tipo 2, la apnea del sueño o una cardiopatía
    La cirugía bariátrica tiene varios enfoques, pero todos los procedimientos son malabsortivos, restrictivos o ambos. Los procedimientos malabsortivos cambian el funcionamiento del aparato digestivo. Los alimentos se redirigen sin que pasen a través de una amplia porción del estómago y de una parte del intestino delgado que absorbe calorías y nutrientes. Con algunos procedimientos quirúrgicos, se puede eliminar parte del estómago. Estos procedimientos se suelen denominar procedimientos de “bypass gástrico” (o derivación gástrica).

    Los procedimientos restrictivos reducen drásticamente el tamaño del estómago para que éste tenga cabida para menos alimentos, sin embargo, las funciones digestivas permanecen intactas. Este tipo de procedimiento se suele denominar “gastroplastia”.

    En general, los procedimientos malabsortivos producen mayores pérdidas de peso que los procedimientos restrictivos.

    Siempre consulte a su médico para obtener más información.

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