Varicela

¿Qué es la varicela?

La varicela es una enfermedad viral altamente contagiosa, generalmente asociada con la infancia. Al llegar a la edad adulta, más del 95 por ciento de los estadounidenses ha tenido la varicela.

La enfermedad es causada por el virus varicela-zóster (VZV), una forma del virus herpes. Se transmite de persona a persona por contacto directo o a través del aire.

Hasta 1995, la varicela era común, y casi nadie llegaba a la edad adulta sin haberla contraído. Sin embargo, la introducción de la vacuna contra la varicela en 1995 causó un descenso en la incidencia de la enfermedad en todas las edades, particularmente desde el primero hasta el cuarto año de vida.

¿Cuáles son los síntomas de la varicela?

En los niños, los síntomas usualmente son leves, pero pueden poner en peligro la vida de los bebés, los adultos y las personas que tienen problemas del sistema inmunológico. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de la varicela. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

  • Fatiga e irritabilidad uno o dos días antes de que aparezca la erupción.
  • Erupción de la piel con comezón en el tronco, la cara, las axilas, la parte superior de los brazos y las piernas, y dentro de la boca.
  • Fiebre.
  • Decaimiento.
  • Disminución del apetito.
  • Dolor muscular, de las articulaciones, o ambos.
  • Tos o moquear.

Los síntomas de la varicela pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su niño para el diagnóstico.

¿Cómo se propaga la varicela?

Una vez que la persona está infectada, la varicela puede tardar de 10 a 21 días en desarrollarse. La varicela es contagiosa uno o dos días antes de que la erupción aparezca y hasta que las ampollas se hayan secado y convertido en costras. Las ampollas normalmente se secan y se vuelven costras a los cuatro o cinco días del inicio de la erupción. Los niños deben permanecer en casa y alejados de otros niños hasta que todas las ampollas formen costras.

Los miembros de la familia que no hayan tenido nunca varicela tienen un 90 por ciento de probabilidades de infectarse cuando otro miembro de la familia en la casa esté infectado.

¿Cómo se diagnostica la varicela?

La varicela se diagnostica normalmente basándose en una historia médica completa y un examen físico de su hijo. La erupción de la varicela es única, y normalmente se diagnostica con un simple examen físico.

Tratamiento de la varicela:

El tratamiento específico de la varicela será determinado por el médico del niño basándose en lo siguiente:

  • La edad de su hijo, su estado general de salud y su historia médica.
  • Qué tan avanzada está la condición.
  • La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos y procedimientos o terapias.
  • Las expectativas para la trayectoria de la condición.
  • Su opinión o preferencia.

El tratamiento de la varicela puede incluir lo siguiente:

  • Acetaminofén para la fiebre (NO Dé ASPIRINA).
  • Antibióticos para tratar las infecciones bacterianas.
  • Loción de calamina (para aliviar la comezón).
  • Fármacos antivirales (para casos graves).
  • Reposo en cama.
  • Aumento en el consumo de líquidos (para evitar la deshidratación).
  • Baños fríos con bicarbonato de soda o con Aveeno (harina de avena coloidal) para aliviar la comezón.

Los niños no deben rascarse las ampollas ya que esto podría llevar a infecciones bacterianas secundarias. Mantenga las uñas del niño cortas para disminuir la probabilidad de que se rasque.

Inmunidad de la varicela:

La mayoría de las personas que han tenido varicela serán inmunes por el resto de su vida. Sin embargo, el virus permanece latente (dormido) en el tejido nervioso y puede reactivarse y provocar herpes zóster (culebrilla) a una edad más avanzada. Algunas veces ocurre un segundo brote de varicela. Los análisis de sangre pueden confirmar la inmunidad a la varicela en personas que no están seguras de haber tenido la enfermedad.

¿Qué complicaciones se asocian comúnmente con la varicela?

Pueden ocurrir complicaciones asociadas con la varicela. Las personas más susceptibles a casos graves de varicela son los bebés, los adultos, las mujeres embarazadas (los bebés nonatos pueden infectarse si la madre no ha tenido varicela antes del embarazo) y las personas que tienen problemas del sistema inmunológico. Las complicaciones pueden incluir:

  • Infecciones bacterianas secundarias.
  • Neumonía
  • Encefalitis (inflamación del cerebro).
  • Ataxia cerebelar (defecto de coordinación muscular).
  • Mielitis transversa (inflamación a lo largo de la médula espinal).
  • Síndrome de Reye (una condición grave que puede afectar a todos los sistemas u órganos principales).
  • Muerte.

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La Vacuna contra la Varicela

Los niños que nunca han tenido varicela pueden ser vacunados a los 12 meses y 4 a 6 años de edad. Los adolescentes y los adultos que nunca hayan tenido varicela también pueden vacunarse. Se ha comprobado que la vacuna es muy eficaz en la prevención de la varicela grave. El Comité Asesor de la Práctica de Inmunización de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (Advisory Committee on Immunization Practices, CDC ), la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (American Academy of Family Physicians) recomiendan que se vacune contra la varicela a todos los niños.

Se recomienda una vacuna de refuerzo nuevamente entre los 11 y 12 años de edad. Muchas escuelas actualmente exigen la vacuna antes del ingreso en las escuelas públicas o en los jardines de infancia.